Por qué tu WiFi es vulnerable
La mayoría de routers domésticos vienen configurados de fábrica con contraseñas genéricas y configuraciones de seguridad obsoletas. Esto los convierte en blancos fáciles para cualquier persona con conocimientos básicos de redes.
Un WiFi comprometido no solo significa que alguien usa tu internet gratis. Significa que pueden interceptar tu tráfico, acceder a dispositivos conectados y potencialmente robar contraseñas e información bancaria.
Paso 1 — Cambia la contraseña del router
El primer y más importante paso es cambiar la contraseña de administración del router. La contraseña por defecto (normalmente "admin" o "1234") es pública y cualquiera puede encontrarla en Google.
Accede a la configuración del router escribiendo 192.168.1.1 en tu navegador. Busca la sección de administración y cambia tanto el usuario como la contraseña. Usa una contraseña de mínimo 12 caracteres con letras, números y símbolos.
Paso 2 — Actualiza el protocolo de seguridad a WPA3
El protocolo WEP está completamente obsoleto. WPA2 es aceptable pero tiene vulnerabilidades conocidas. WPA3 es el estándar actual y deberías activarlo si tu router lo soporta.
Paso 3 — Cambia el nombre de tu red (SSID)
Evita nombres que revelen información: "Casa de Juan" o el modelo del router. Estos datos ayudan a los atacantes a identificar vulnerabilidades específicas de tu hardware.
Paso 4 — Desactiva WPS
El WPS tiene una vulnerabilidad conocida que permite ataques de fuerza bruta en minutos. Desactívalo inmediatamente desde la configuración del router.
Paso 5 — Crea una red de invitados
Para dispositivos IoT y visitas, crea una red WiFi de invitados separada. Esta red no tiene acceso a tu red principal ni a los dispositivos conectados a ella.
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